La contradicción de ASO y la UCI en la reducción del WorldTour

tour-2017

Prudhomme, director del Tour de Francia, en la presentación del recorrido. Foto: ASO

La Unión Ciclista Internacional (UCI) y ASO (Tour de Francia) comparten un mismo punto de vista: quieren en el futuro un WorldTour de sólo 16 equipos. Piensan que los 18 actuales son demasiados y si han aceptado esa cifra es por una situación extraordinaria que ya analizamos la pasada semana. Pero… la postura de la UCI y el Tour incluye una terrible contradicción: quieren reducir los equipos al mismo tiempo que desean ampliar el calendario. ¡Soplar y sorber, no puede ser!

La UCI ha querido desde hace muchos años ampliar el calendario WorldTour. Son muchas las carreras que llaman a la puerta de la élite y que tienen potencial económico y deportivo para estar en la primera división. Citaremos, para evitar conflictos, únicamente dos carreras: el Tour de California y la Strade Bianche. Es lógico que el ciclismo incluya una prueba estadounidense en la primera división y más una carrera que está bien organizada, que tiene ya su pequeña trayectoria sobre los hombros, que cuenta con una buena cobertura televisiva y que aporta recorridos atractivos. ¡Y público! Precisamente lo del público será el punto débil de otras muchas nuevas carreras del WorldTour, como Tour de Catar o Tour de Abu Dhabi. Pero no falta el público, ni el recorrido, ni la emoción en la Strade Bianche, una clásica que no desentona para nada en el calendario WorldTour.

strade-2016

Foto: ANSA

Pero vayamos a lo importante: la UCI quería ampliar el calendario. Es bueno para sus arcas que haya más carreras de primera división y es bueno para la visión globalizadora del deporte ciclista. Cuanto más universal, mejor para todos. Pero ASO también quería lo mismo. De forma directa o indirecta controla algunas de estas nuevas carreras, así que también tiene motivos para la sonrisa al ver la ampliación de la primera división.

El problema es que están obligando a estirar el calendario de los equipos y, al mismo tiempo, están pidiendo que haya menos equipos en la élite mundial. Y eso no es compatible. Al menos, no lo es mientras haya equipos con potencial económico y deportivo para acudir a esas carreras. No tiene sentido que un deporte pide el descenso de equipos que tienen potencial para estar en la élite. No ocurre en ninguna otra actividad deportiva y por eso mismo es lógico que hayan cambiado de criterio para 2018.

La ACB (la liga de baloncesto de España) se ha visto en muchos casos en la duda de si debían reducir el número de equipos en la élite. Es más, se encuentran con que los equipos que vienen de la segunda división no tienen el dinero suficiente para garantizar un proyecto sólido en primera y se les obliga a quedarse en la cuneta. En ciclismo, en cambio, hemos vivido años malos, incluso con sólo 17 proyectos serios, pero no es la realidad actual.

tour-2017-1

El pelotón WorldTour, durante etapa del Tour 2016. Foto: ASO

La posición de ASO y UCI a favor de la reducción tenía toda la lógica del mundo en el pasado, cuando equipos como IAM o Direct Energie/Europcar eran «invitados» (podríamos decir obligados) a subir a la primera división para no dejarla coja y con menos de los 18 equipos previstos. Pero de cara a 2018 estamos en una situación muy diferente: tenemos 18 equipos con potencial económico y deportivo… ¿por qué debemos asesinar a uno de ellos?

La realidad es que dejar fuera del WorldTour a Dimension Data, Bora o Bahrein-Merida suponía en el mejor de los casos un fuerte recorte presupuestario y, también, un fuerte recorte en su plantilla. ¿Y eso es compatible con un calendario WorldTour que en cambio está creciendo? Pues la verdad es que no. Por eso y por una vez hay que agradecer que el ciclismo haya aparcado la guerra civil y acepten un cambio de criterio que no beneficia a unos o a otros. Beneficia a ¡todos!

Galería