La espantada de Rick Delaney y Aqua Blue Sport
Rick Delaney, patrón de Aqua Blue. Foto: Twitter
La noticia bomba llegó a través de las redes sociales. El equipo Aqua Blue Sport anunciaba en un comunicado oficial su decisión de no salir a las carreteras en 2019. Muchos de sus trabajadores se enteraban en ese mismo momento de lo que estaba ocurriendo. Es más, le pedían explicaciones por WhatsApp a través del grupo que hay en común y el empresario, Rick Delaney, daba la callada por respuesta.
A partir de ahí han surgido muchas y muy diversas explicaciones. La primera y principal es que no han conseguido las invitaciones necesarias para las carreras WorldTour. El propio Rick Delaney ha sido muy crítico con la organización del ciclismo y con el sistema de invitaciones hasta el punto de mostrarse ácido con organizadores como la Vuelta a España o el Tour de California. Esas críticas tampoco es que hayan sentado nada bien en un deporte como el ciclismo donde la prudencia suele ser una virtud apreciada.
El problema para Aqua Blue Sport y para otros equipos profesionales es que resulta complicado hacerse un hueco en la elite mundial. Ahora mismo hay 18 equipos WorldTour y las invitaciones quedan limitadas a sólo cuatro en las grandes vueltas y a unas pocas más en las grandes clásicas. Es cierto que los organizadores suelen apostar en su mayoría por equipos nacionales, pero eso entra dentro de la lógica, puesto que para Unipublic -por citar un ejemplo- es realmente interesante tener a ciclistas españoles en liza para atraer la atención del público y de los medios de comunicación del país.

Foto: Herald Sun Tour
El drama para Aqua Blue Sport es que si en 2018 no había logrado correr ni Giro, ni Tour ni Vuelta… no había muchas opciones de que lo pudiera conseguir en 2019. En ese sentido, el ciclismo necesita de un sistema abierto en el que los puntos sirvan, en cierto modo, para que algunos equipos profesionales tengan una herramienta con la que intentar pelear por estar en la elite, una base sólida por la que todo el mundo conozca los criterios y las exigencias. De eso se ha quejado Delaney y tiene toda la razón del mundo.
Pero, por otro lado, tampoco Aqua Blue Sport ha sido un proyecto modélico. En 2018, por ejemplo, sólo suma cuatro victorias. En 2017 también se quedaron en ese raquítico número: cuatro triunfos, aunque uno, eso sí, llegó en la Vuelta a España. Si analizamos cqranking.com, donde figuran todas las carreras internacionales, el equipo irlandés es únicamente 29º en el ranking mundial, superado por equipos profesionales Cofidis, Wanty, Direct Energie, Israel, CCC, Androni, Roompot, Sport Vlaanderen, Veranda’s Willem o Fortuneo. Muchos de sus corredores han firmado temporadas muy discretas, con abandonos y rendimientos muy por debajo de lo esperado dentro de un bloque muy irregular.
Los mejores ejemplos pueden ser Denifl y Warbasse, ganadores de la general de Austria, de una etapa en Vuelta a España, de una etapa en Vuelta a Suiza, del campeonato de Estados Unidos… y sin triunfos en 2018. Otros como los jóvenes Dunbar y Pedersen son más que interesantes, pero los hay que han pasado sin pena ni gloria. En ese grupo no citaremos a Lasse Norman Hansen, reciente vencedor en Dinamarca.

Rick Delaney, patrón de Aqua Blue Sport.
El otro gran problema para Aqua Blue Sport es el de su modelo de negocio. En principio, parece rompedor: nacían sin patrocinador. El nombre que usan es el de la web con la que querían vender productos de ciclismo. La idea es buena. Pero el desarrollo no lo ha sido, puesto que son muchos los aficionados que ni siquiera saben a día de hoy a qué se dedica Aqua Blue. Es más, muchos pensaban que era una empresa de productos de limpieza o higiene.
La gota que está colmando el vaso es la forma de irse del ciclismo. Negociaron con otro equipo profesional, anunciaron el acuerdo a través de un comunicado, pero sus teóricos socios explicaron que no había nada concreto y que, desde luego, no podía hablarse de acuerdo oficial. A partir de ahí, los de Aqua Blue siguieron con su proyecto en solitario haciendo ofertas a muchos corredores para… apenas unos días más tarde anunciar que desaparecían. En el camino, además, han dicho que se despedirían en el Tour de Gran Bretaña, pero ahora parece que no van a disputar esta prueba y tampoco garantizan el salario de los miembros del staff hasta final de temporada. El final, por tanto, no está siendo modélico.