Landa, ante la Itzulia: «El primer gran objetivo del año»
Llega la Itzulia, y como cualquier otro corredor de casa, Mikel Landa quiere dar el máximo ante su gente. El corredor alavés del Movistar Team, además, tiene un objetivo claro: ganar la carrera. Llega en buena forma, habiendo estrenado ya la cuenta de victorias en Tirreno y rodeado de un equipo potentísimo en el que hará dupla con Nairo Quintana.
Landa ha preferido cambiar de latitudes para preparar la ronda vasca, después del mal invierno que se ha vivido en todo el norte peninsular: «La he preparado en Benidorm para asegurarme el buen tiempo y también para estar más tranquilo y concentrado en el que va a ser mi primer gran objetivo del año», argumenta. Asegura, además, que en Tirreno se encontró «muy bien» y que cree que ha «asimilado bien el trabajo». Además, afirma tener «un punto más de tranquilidad» tras haber ganado en Sassotetto«.
Sobre el recorrido, que ha visto «prácticamente entero», confirma que es un trazado para estar «con las ‘orejas tiesas’ todos los días», destacando lo importante de no perder nada en los primeros días: «En Zarautz todo el mundo estará fresco y será importante la colocación. La subida es muy dura, suficientemente exigente para ser el primer día de carrera», dice. Algo parecido a lo que ocurrirá al día siguiente camino de Bermeo, la única que no conoce: «Confío en lo que nos digan nuestros directores. Todo el mundo querrá estar delante para no perder segundos«, advierte.

Landa, en una etapa en Tirreno. Foto: Dario Belingheri/BettiniPhoto
Después de un sprint en Valdegovía, que ha definido como la etapa «más fácil» de la Itzulia, llega la contrarreloj en Lodosa. Una crono que hasta ahora es su talón de Aquiles y en la que se ha centrado para mejorar: «Es totalmente atípica en País Vasco, con 19 kilómetros prácticamente llanos. El viento será decisivo. Después de los tests que hemos hecho en el velódromo de Tafalla, tras la Tirreno, hemos ajustado algunas cosas y esperamos ver ya un resultado«, explica Landa.
Finalmente, la quinta jornada tiene la montaña «un poco más lejos de lo habitual» por lo que habrá que esperar a ver si hay ataques con distancia. Y la última, en Arrate, será el gran objetivo: «Es una cima mítica y me encantaría ganar allí. Será un día para no dejarse nada y gastar las últimas fuerzas que queden».
Otra de las grandes novedades de la carrera serán las bonificaciones en meta, que según el escalador de Murguia seguro que jugarán un papel importante: «Muchos días se va a llegar en pequeños grupos y el que vaya sumando algún segundo tendrá la carrera más a su favor», comenta.

Landa, vencedor. Foto: RCS
Landa llevará el dorsal 1, lo que afirma que le hace «mucha ilusión» y más en la carrera de casa: «Estoy contento por esa oportunidad». Además, vaticina una general «muy apretada» que se decidirá en pocos segundos: «Gente como Kwiatkowski o Roglic pueden sacar bastante ventaja en la crono. Y luego están los hermanos Izagirre, Alaphilippe, Porte, Nibali, Urán… Somos muchos candidatos», dice antes de mandar a la afición un mensaje: «Que confíen, que voy a dar el máximo por ganarla. Hay muchos favoritos pero pelearé hasta el último día por conseguirlo».
La última carrera que ha disputado Landa esta temporada fue el E3 de Harelbeke. Una cita con los adoquines para ir haciendo el cuerpo de cara a la jornada del Tour de Francia en Roubaix, y de la que salió moderadamente satisfecho: «Lo más importante es que rodara sobre los adoquines. Me he quitado ese miedo. Me fui al suelo de los primeros en la gran montonera que condicionó la carrera, pero lo principal es que no sufrí ningún daño«, concluye tras decir que volverá al pavés para ver los tramos que habrá en la etapa del Tour.